Día Mundial de la Salud Mental

Lola Collado

Queridos lectores, como cada 10 de Octubre, hoy conmemoramos el Día Mundial de la Salud Mental. El objetivo de esta celebración es proporcionar información real y veraz a la sociedad sobre que es la enfermedad mental y ayudar con ello a quebrar las barreras que giran en torno ella. Por eso, hoy os escribo con una idea muy clara, y es, la de romper con el estigma que acompaña a estas enfermedades.

Para ello, me gustaría pediros primero que reflexionéis unos minutos acerca de lo que significa para vosotros gozar de una buena salud mental. Seguramente, la respuesta esté relacionada con estar exento de cualquier tipo de trastorno. Pues bien, siento comunicaros que esto no es del todo cierto…

Según la organización mundial de la salud (OMS), la definición es la siguiente: “Estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, trabajar de forma productiva y fructífera y ser capaz de hacer una contribución a su comunidad”. La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.

Posiblemente, esta descripción cambie completamente la idea se tiene al respecto, pues abre la puerta a un sinfín de situaciones en las que podemos habernos visto envueltos en algún momento de nuestra vida. ¿Quién no ha tenido un problema en casa, con un amigo, en clase, en el trabajo, etc… que no ha sabido solucionar y le ha causado cierto malestar? Por supuesto, esto no es sinónimo de padecer un trastorno, pero sí lo es, de que en algún momento nuestra salud psíquica puede resentirse. No hemos de sentirnos mal por ello, pues es algo normal que forma parte de la condición humana. Igual que es prácticamente imposible pasar por la vida sin ponernos físicamente enfermos en algún momento, aun que se trate de un simple resfriado, también lo es pasar de largo con un estado mental inalterable.

Entonces, ¿qué es una enfermedad mental? Es una condición que abarca una amplia gama de trastornos. Afecta al curso normal del pensamiento, teniendo además un gran impacto en la emotividad, estado de ánimo, función cognitiva y conducta del individuo.

En España, más de 10 millones de personas tienen un trastorno o enfermedad psiquiátrica. Muchas de ellas son rechazadas por padecer este tipo de patologías, de hecho, hay estudios que muestran que casi la mitad de las personas que las sufren se han sentido discriminados en algún momento de su vida.

En la mayoría de los casos, este rechazo viene dado por la gran multitud de mitos que existen frente a las personas que las padecen; “son peligrosos, impredecibles y violentos”, “no valen para trabajar”, “deberían estar recluidos en un hospital psiquiátrico”, “no pueden disfrutar de la vida plenamente”, “son raros”, “ellos se lo han buscado, seguro que han hecho de todo para estar así”, “no te puedes fiar de ellos”, “tienen un carácter débil”, “podrían curarse si lo intentasen”, y un larguísimo etc…

Este estigma al que son sometidos puede llegar a empeorar el curso de su enfermedad, puesto que conlleva tener peores relaciones personales, menos oportunidades laborales, mayores dificultades para encontrar una pareja estable, y en general, un mayor aislamiento social. Pero aún peor que esto, es el “autoestigma”, pues la persona interioriza el rechazo de los demás y llega a sentir que no es apta para el mundo, que no es normal, simplemente, que no encaja en ningún sitio, lo que hace que cada vez se aísle más de la sociedad.

El problema no es de quién padece la enfermedad sino de quién no es capaz de quitarse la venda de los miedos y los prejuicios que tiene ante ella. Recuerda, detrás de la enfermedad mental hay una persona con sueños, ilusiones y ganas de vivir, igual que tú. No seas uno de los que limita sus posibilidades, únete al lado de los que defendemos sus derechos.

Salud Mental

Artículo realizado por:

Lola Collado Tarazón

Psicóloga General Sanitaria

Área de investigación científica de Rorschach y métodos de diagnóstico clínico.

Máster en Psicología Clínica y de la Salud por la Universidad Católica de Valencia (UCV).

Máster en Fundamentos Básicos y Teoría de la Intervención Psicológica por la Universidad Camilo José Cela de Madrid

Diploma en Prevención de Conductas Adictivas por la UCV.


Especialista en Psicopatología Infanto-Juvenil y en Psicopatología de Adultos.

Experiencia laboral en la Universidad Católica de Valencia como Psicóloga en las Clínicas Universitarias, Orientadora en la Facultad de Psicología y en calidad de Tutora de Prácticas en el Máster de Psicología de la Salud.

Práctica profesional como Psicóloga Deportiva en el Club de Hípica de Comunidad Valenciana.

Psicóloga de Psicoemergencias CV (Asociación de Intervención en Emergencias y Catástrofes).

Deja un comentario