Exceso de Empatía

Alicia Catalá


Cuando vives de una forma intensa los problemas de los demás… cuando no puedes dormir bien por la noche porque estás pensando en una persona en concreto que te ha contado su situación… cuando te siente impotente porque no puedes hacer nada y te sientes angustiado… cuando te llevas a casa los conflictos ajenos… cuando te sorprendes a ti mismo pensando de forma obsesiva en alguien a quien no encuentras la forma de ayudar… tienes exceso de empatía.

Debes saber que:

  1. La diferencia entre una empatía saludable y un exceso de ella, es solamente la actitud que adoptamos ante los problemas de los demás. Si entiendes los problemas, pero no los haces tuyos el enfoque es acertado. De esta forma, ves las situaciones desde otra perspectiva más objetiva y puedes ayudar. Si te involucras en exceso, te quedas enganchado a la emoción y no puedes reaccionar porque estás dentro del problema y sin darte cuenta no estás ayudando.
  2. La capacidad para empatizar, ponerse en los zapatos del otro, viene determinada por la educación. Madres que nos enseñaban con frases como: “¿a ti te gustaría que te hicieran lo que le estás haciendo a ese niño? ¿cómo te sentirías?”. Los niños educados bajo este análisis reflexivo son más empáticos y esto es muy bueno para el desarrollo de la personalidad.
  3. La empatía se afianza en la etapa adulta por las experiencias que pasamos en la vida; pérdidas, enfermedades, fracasos, decepciones, depresiones, etc. que nos hacen entender más rápidamente lo qué otra persona puede estar pasando en ese momento.
  4. Si lo entendemos y empatizamos, podemos ayudarle. Si nos llevamos a casa el problema y nos excedemos en la empatía, nos bloqueamos y no podemos pensar adecuadamente.
  5. Nuestro cerebro segrega oxitocina que es la hormona de la sociabilidad y la confianza. La segrega en diversas situaciones de la vida social: una comida agradable, una conversación, durante un masaje, todo lo que sea disfrutar y sentir placer. Además, la oxitocina tiene la capacidad de producir empatía; nos da la oportunidad de reconocer las emociones de los demás y responder afectivamente.

Y recuerda… es muy adecuado ser empático, pero ayudarás más viendo el problema desde fuera que sintiéndolo como propio.

Empatía

Artículo realizado por:

Alicia Catalá Seguí

Doctora en Ciencias de la Psicología y Directora del Centro Evaluador de la Personalidad.

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