Día Mundial para la Prevención del Suicidio

Lola Collado


Querido lector, me gustaría pedirle que se tomase unos minutos para leer este artículo y hacer una breve reflexión, pues todos podemos poner nuestro granito de arena en este asunto.
Con el objetivo principal de concienciar a la población de que el suicidio se puede prevenir, la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS) promueve cada 10 de Septiembre el día Mundial para la Prevención del Suicidio.

Como usted bien sabe, el suicidio es la decisión deliberada de acabar con la propia vida. Sin embargo, es importante destacar que lo que conocemos como conducta suicida abarca más aspectos. Se trata de un tipo de comportamiento en el que se llevan a cabo acciones autolesivas y autodestructivas. Este concepto engloba las autolesiones no suicidas, los intentos fallidos y los suicidios consumados.

Cualquier persona puede dar el paso de suicidarse, independientemente de su edad, pero es cierto que en niños es muy poco común y que la tendencia se va intensificando con el paso de los años. Los motivos que pueden llevar a una persona a quitarse la vida son muy diversos. Detrás de aproximadamente el 90% de los casos se esconde una enfermedad mental, especialmente la depresión y la esquizofrenia. Sin embargo, éstas no son las únicas causas, ya que el 10% restante no tiene ni ha padecido nunca ninguna alteración psicológica. Independientemente de las causas subyacentes que desencadenan la conducta suicida, lo que tienen en común todas estas personas, es un gran sufrimiento. Un dolor al que no encuentran fin.

En España, es la primera causa de muerte no natural. Un dato verdaderamente alarmante. A pesar de las cifras, (aproximadamente 3.602 fallecimientos en España en 2.017, de los cuáles 2.680 eran hombres y 922 mujeres), no son noticias con las que se abran los titulares normalmente, pues a día de hoy, sigue siendo un tema tabú en nuestra sociedad.

Muchos son los mitos que giran en torno a esta cuestión; “el que se quiere matar no lo dice, si lo dice es porque quiere llamar la atención”, “la conducta suicida se hereda”, “todo el que se suicida es un enfermo mental”, “hablar de suicidio con una persona con tentativas es perjudicial, pues le incitamos a ello”, “el que se suicida es un cobarde”, “el suicida desea morir”, “los medios de comunicación no pueden contribuir a la prevención”, y un largo etc…

Nunca hay que ignorar una llamada de atención, ya que 9 de cada 10 personas que llevan a cabo la conducta suicida advierten que tienen estas ideas. La forma de hacernos ver que algo no va bien no siempre es a través de las palabras, puede ser su comportamiento, sus gestos, algún comentario concreto… cualquier cosa que nos llame la atención, que nos haga saltar las alarmas. Así mismo, está demostrado, que hablar del suicidio reduce el riesgo de realizarlo y puede ser la única posibilidad que tenga esa persona de analizar lo que le sucede. El que se suicida no quiere morir, desea dejar de sufrir y no ve otra salida para ello. Y por supuesto, los medios de comunicación pueden ser un valioso aliado para la prevención. Es importante hablar de estas noticias para concienciar a la población, pero con algunas pautas, ya que no es aconsejable mostrar imágenes ni dar detalles morbosos de como ha sucedido. Siempre desde el más absoluto respeto.

Este tema tiene muchos puntos que abordar y aclarar, pero es imposible hablar de todo en un artículo. Sin embargo, no quisiera despedirme sin mencionar la importancia que tiene el solicitar ayuda, aún cuando sienta que nadie le puede ayudar. Buscar a un familiar o a un amigo cercano en quién poder apoyarse es esencial, confiar en los que tenemos alrededor y en nosotros mismos nos ayudará a encontrar una salida.

Finalmente me gustaría compartir una frase de Viktor Frankl, un neurólogo y psiquiatra austriaco, que sobrevivió desde 1942 hasta 1945 en varios campos de concentración nazis, incluidos Auschwitz y Dachau. Y se convirtió en el fundador de la Logoterapia.

“Nuestra más grande libertad, es la libertad de escoger nuestra actitud.”

Viktor Frakl.

 

Suicidio

Artículo realizado por:

Lola Collado Tarazón

Psicóloga General Sanitaria

Área de investigación científica de Rorschach y métodos de diagnóstico clínico.

Máster en Psicología Clínica y de la Salud por la Universidad Católica de Valencia (UCV).

Máster en Fundamentos Básicos y Teoría de la Intervención Psicológica por la Universidad Camilo José Cela de Madrid

Diploma en Prevención de Conductas Adictivas por la UCV.


Especialista en Psicopatología Infanto-Juvenil y en Psicopatología de Adultos.

Experiencia laboral en la Universidad Católica de Valencia como Psicóloga en las Clínicas Universitarias, Orientadora en la Facultad de Psicología y en calidad de Tutora de Prácticas en el Máster de Psicología de la Salud.

Práctica profesional como Psicóloga Deportiva en el Club de Hípica de Comunidad Valenciana.

Psicóloga de Psicoemergencias CV (Asociación de Intervención en Emergencias y Catástrofes).

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