SECRETOS DEL ALMA | Manías enfermizas

— ¿Qué es lo que te mantiene la mente tan ocupada que no te deja respirar?

— ¿Cómo sabe que no puedo respirar? — Sara se giró de forma brusca en el diván mirando a su psicoterapeuta con cara de asombro.

— Tu rigidez al andar, tu forma de sentarte, tu meticulosidad cuando has dejado el bolso… pero sobre todo, tu mirada perdida… como si buscaras algo que hace tiempo has perdido. Hay algo en tu forma de mirar que indica que hace mucho tiempo que callas, que no expresas  lo que sientes, que necesitas que los demás piensen bien de ti… no soportas la crítica. —Sara miro sus manos enrojecidas por el agua y rompió a llorar.

— No quería venir, pienso que esto lo puedo superar sola, que no necesito a ningún loquero… ¡que van a pensar si alguien me conoce en la sala de espera! Hasta que al final no me ha tocado más remedio; están hartos de mí, en mi casa ya no aguantan más. Tengo 28 años y llevo con estas manías desde los 16 años. Al principio a mis padres les molestaba que gastara tanta agua, pero es que ahora hasta me apagan el termo para que no me duche con agua caliente porque tardo mucho tiempo y me aporrean la puerta del lavabo gritándome: ¡ya está bien!

—¿Sólo te pasa con el agua?

— Si, bueno yo soy una persona perfeccionista, pero sólo me pasa con la necesidad de lavarme las manos y ducharme durante mucho rato. A veces compruebo las cosas como que se hayan apagado bien las colillas del cenicero y a pesar de haber echado agua, me quedo un buen rato mirando por si alguna se encendiera, es espantoso.

— ¿Necesitas lavarte mucho las manos y el cuerpo?

— Si, pienso que he tocado algo o alguien me ha tocado y que puedo contaminarme y contraer una enfermedad… es incansable.

— Y si no te lavas todavía tienes más ansiedad, sólo te calma el lavarte, ¿es cierto?

— Sí, solo me calmo si me lavo y es que no puedo parar, mi padre no hace más que decirme: ¡pero dile a tu cabeza que ya está bien y verás como dejas de hacerlo! ¡No entiendo como no puedes parar, con lo fácil que es decir paro y paro! Pero yo, por más que le digo a mi mente que debo parar…nada, no para. Y ayer ya reventé, hasta mi novio estar harto. Mi vida gira en torno a lavarme, a veces pienso que son manías enfermizas.

— ¿A quién de tú casa necesitas controlar, dirigir, mandar?

— ¿Controlar? Yo no controlo a nadie, son ellos los que me controlan a mí. Hasta que un buen día me cansé de que me dirigieran la vida: “haz esto”, “piensa así”, “esto no lo hagas”, “debes ser perfecta”… pues mira ahora lo que tienen… la hija perfecta pero en exceso, me he vuelto por su culpa hasta maniática.

—¿Por culpa de quién?

— Por culpa de mis padres. Desde que era pequeña que no me dejan expresarme, no me han permitido nunca sentir lo que yo he querido y ahora mira donde me encuentro.

— No debes culpar a tus padres de lo que te está pasando. Lo primero que debes hacer es entender qué es concretamente lo que te está pasando y luego empezar a “ocuparte” de ello en lugar de “preocuparte” por ello. Estamos hablando de un Trastorno llamado: T.O.C. (Trastorno Obsesivo Compulsivo). Este tipo de trastornos se da en personas perfeccionistas, pero no todas las personas perfeccionistas padecen este trastorno. Como tú bien lo has llamado esas “manías enfermizas” no dejan que tu vida fluya de forma adecuada y todo gira en torno a las obsesiones.

— ¿Entonces, yo tengo un T.O.C?

— Si, la forma de comportarte ha llegado a un extremo que parece fuera de lo normal. Es normal tomar ciertas precauciones para no contaminarse o no contraer enfermedades, sin embargo, es excesivo tener que lavarse las manos 40 o 100 veces al día. También nos puede asaltar la duda de si hemos apagado bien una colilla, sin embargo es enfermizo estar 25 minutos delante de un cenicero después de haberle echado agua. Obsesiones son las ideas, impulsos o imágenes que ocurren de forma espontánea y repetitiva en nuestra mente, la persona sabe que es un pensamiento absurdo pero no puede evitar tenerlo. Para compensar esta angustia es habitual realizar compulsiones, que son los comportamientos o acciones que se repiten y que se realizan para evitar la angustia y se realizan para reducir la ansiedad entrando en un círculo vicioso del que es posible salir con tratamiento.

— Entonces, ¿esto se cura?

— Si, con tiempo, tratamiento farmacológico y psicológico y sobre todo formando un buen equipo entre las personas que rodean a quien lo padece y el psicoterapeuta. Cuando quieras empezamos.

— ¿Qué tengo que hacer?

— Lo primero es diagnosticarte y descubrir la estructura de tu personalidad, cómo estás formada. Después citar a tus padres y pareja para darles instrucciones y explicarles qué es un T.O.C. y después venir a tu terapia para empezar a descubrir cómo funcionan tus pensamientos, cómo controlar tus impulsos y sobre todo aprender a expresar todo lo que sientes de una forma correcta.

Sara salió de consulta con el deseo de empezar a descubrir algo totalmente nuevo para ella: el mundo de la mente.

Relato escrito por:

Alicia Catalá Seguí

Doctora en Ciencias de la Psicología y Directora del Centro Evaluador de la Personalidad.

5 comentarios en “SECRETOS DEL ALMA | Manías enfermizas

  1. Uff pobrecilla yo vi un documental brutal de gente con manias como comer detergente y papel higienico e incluso trozos yeso de alguna contruccion por la calle , COMPLICADO.

  2. Bien después de leer este relato, me pregunto si es real o ciencia ficción estos caminos de la mente cada vez son más legible por estos nuevos investigadores y profesionales de la conducta y la actitud de la mente, así que volviendo al relato creo que su curación definitiva y segura solo será cuestión de tiempo.

  3. Me ha gustado el relato. Cuando llevamos alguna forma de ser equivocada integrada en nuestra personalidad es difícil desprenderse de ella.

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