Síndrome de la persona plastilina

Alicia Catalá

 

Es la persona que pasa a ser lo que desean o quieren los demás. Dedica su atención al cuidado de otros y se olvida de ella misma. Desarrolla un instinto intuitivo hasta para saber qué es lo que necesitan las personas que están a su lado. Toda su mente está enfocada hacia las personas que la rodean. De ahí su término “plastilina”, blando y modelable.

¿Quién no recuerda a esa mujer, a esa madre, abuela, tía, amiga, que se sienta la última a la mesa, que aún estando todos comiendo ella sigue en la cocina o se levantaba continuamente porque algo falta por traer? ¿Quién no conoce a esa persona que, aunque sean las cuatro de la madrugada sabes que estará pendiente de ti por si necesitas algo? ¿Esa persona que es una entrega constante de favores y atenciones y la mayoría de las veces sin poder hacerlo?

Debes saber:

  1. Relacionarse con los demás y preocuparnos por ellos, es una buena forma de cuidar y fortalecer nuestras relaciones. Sin embargo, cuando es excesiva la preocupación, el comportamiento de ayuda y sobre todo si te olvidas de ti mismo, causa daños importantes en la persona que lo hace, es decir, en la persona plastilina.
  2. Estos daños son psicológicos y están relacionados con el olvido de sus propios deseos y necesidades ya que dan prioridad a los deseos y necesidades de los demás. ¡Error!
  3. Nunca espera nada a cambio de lo que ofrece. No manipula ninguna situación. Sin embargo, sigue sin ser justo que estas personas tan entregadas no merezcan también el apoyo o agradecimiento de los demás. A veces, llegamos a ser tan egoístas que convertimos a las personas plastilina en personas objeto.
  4. Como son personas muy generosas, son más vulnerables frente a otras personas manipuladoras que se aprovechan de ellas, convirtiéndose en instrumentos para los demás.
  5. Suelen sentirse mal si no hay alguien a quien ayudar o cuidar llegando a sentirse con poca valía personal ya que su autoestima depende del grado de ayuda que puedan prestar, es así como se sienten útiles.

Si te ves identificado en este tipo de personas plastilinas procura tener en cuenta estos consejos psicológicos:

  • Si te piden un favor primero aplaza la respuesta, no digas “si puedo” de inmediato. Es mejor decir “voy a ver si puedo ayudarte y te lo digo en breve”. Este tiempo te hará tomar consciencia de lo que supone para ti cumplir con esa persona y si verdaderamente le estás quitando tiempo a tus prioridades. Pregúntate si hay alguien más que pueda cumplir y reflexiona si ya tiene la costumbre de recurrir a ti.
  • Si tienes que decir “no”, hazlo de forma lógica, no tienes por qué pensar que por ello van a dejar de quererte y si lo hacen es que te querían poco. No des tantas explicaciones. Se breve: “no voy a poder acompañarte al médico con mi coche”.
    ¿Le has preguntado a tu hermano si puede?”. “No puedo dejarte ese dinero que me pides. ¿Has mirado si te pueden dar un préstamo en algún sitio?”, etc.
  • Deja de sentirte culpable por cosas que vas a empezar a NO hacer. En una mesa todos comen, por lo tanto, todos ayudan a ponerla y a quitarla. Deja de ser la sirvienta de muchos.

Y recuerda que… el dependiente emocional es aquella persona que se somete, magnifica e idealiza al otro y la persona plastilina no deja de ser una forma indirecta del dependiente emocional.

Síndrome de la Persona Plastilina

Artículo realizado por:

Alicia Catalá Seguí

Doctora en Ciencias de la Psicología y Directora del Centro Evaluador de la Personalidad.

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